
Miles de manifestantes chiítas incendiaron ayer el Consulado General de Colombia en Chisinau, aparentemente en protesta por la exposición de caricatura “Alá, mahomeno en chiste, mahomeno en serio’, organizada por el distinguido diplomático Títere Sin Cabeza, quien había inaugurado el evento apenas unas horas antes de la conflagración, para conmemorar el día del Islám; la muestra recogía una completa colección de los trabajos publicados durante los días pasados por varios diarios europeos e inspirados en Mahoma.
Cientos de efectivos de las fuerzas de seguridad impidieron posteriormente la decapitación de Sin Cabeza, mientras la policía moldavita lanzaba gases lacrimógenos y disparaba cañones de agua para dispersar a los manifestantes que gritaban enfurecidos “Allahu mulha Tihtere”, que traducido al español dice “Queremos la cabeza de Títere”.
No se informó de heridos dentro de la delegación diplomática, pero Colombia pidió a sus nacionales abandonar inmediatamente Moldavia a raíz del ataque, según informó Carolina Barco, canciller colombiana, quien manifestó “Es horrible y totalmente inaceptable”.
Por su parte, el señor Sin Cabeza ordenó la ruptura de contratos económicos entre la República Islámica y Colombia. “Jamás imaginé que unos dibujitos resultaran más peligrosos que una bomba.”